VÍCTOR
—Has hecho un muy buen trabajo, hijo—apremió mi padre.
Terminé de abotonarme, acomodé las medallas, estaba acicalándome más de lo normal.
—El presidente solo obtendrá su merecido.
—AH, no me refiero a eso, aunque ese también fue un buen golpe, independientemente del castigo que te pongan, no tengas miedo a las represalias si es algo que crees que lo mejor.
Me detuve volviéndome hacia él.
—¿Estás dándome un concejo? ¿enserio?
—Ya sé, pero, me estoy volviendo viejo, quien sabe si el día de