VÍCTOR
—Su posición está en juego, teniente, lo que hizo anoche no es más que una mancha en su impecable carrera. Desobedeció mis ordenes y llevó consigo a sus hombres quienes lo siguieron sin imputarse—el capitán estaba furioso—. Pero… un arresto es un arresto, las autoridades federales se encargarán del presidente—suspiró pesado—. Debería encarcelarte un mes sin paga, pero debido a las circunstancias y a tu pronta boda, me veré obligado a subirte a un barco.
La piel se me puso chinita.
—Va a