178. Cada promesa tiene un refugio.
La tarjeta permaneció entre mis dedos durante varios segundos mientras el viento agitaba suavemente la flor silvestre apoyada sobre la baranda. Volví a leer aquella única frase con la esperanza de encontrar un significado distinto, uno menos inquietante, aunque cada palabra conservaba exactamente el mismo peso.
"Disfruten este lugar. Los recuerdos felices también dejan huellas."
Adrián tomó la tarjeta con calma y la observó por ambos lados. El papel era común, la tinta pertenecía a una lapicera