5. La chica que ya no era inocente.
No pude dormir.Cada vez que cerraba los ojos, mi cabeza volvía una y otra vez a todo lo que había pasado en apenas dos días, como si mi vida hubiera tomado velocidad de golpe y yo apenas pudiera seguirle el ritmo.Primero Adrián, mi primera vez, sus manos recorriéndome lentamente mientras me pedía que confiara en él.Después José, la sala vacía, mi vergüenza. La sensación extraña de tener en mis manos, mientras él me hablaba cerca del oído como si aquello fuera algo normal.Me giré en la cama intentando dejar de pensar, pero era inútil, mi cuerpo seguía reaccionando, deseando, eso me confundía todavía más.Sentía culpa.Crecí escuchando que las mujeres decentes no hacían cosas sucias, que una señorita debía comportarse bien, ser reservada, mantenerse pura y respetable. Una parte de mí seguía creyendo todo eso, otra parte empezaba a despertar de una forma que me asustaba, no podía negar la verdad, me había gustado, la forma en que me sentía cuando alguien me tocaba, me deseaba o me ha
Leer más