129. La llamada.
La pantalla del teléfono permanecía iluminada entre las manos de Adrián mientras ambos seguíamos contemplando aquellas pocas palabras que acababan de cambiar el rumbo de la noche. El mensaje ocupaba apenas una línea, aunque bastaba para despertar preguntas que ninguno de los dos estaba preparado para responder.
"Si querés saber quién mató a Gabriel, vení solo."
Sentí que un escalofrío recorría lentamente mi espalda.
Levanté la vista hacia Adrián.
Su expresión había recuperado esa firmeza que ta