Mundo ficciónIniciar sesiónEl ritmo empezó a suavizarse, pero la intensidad no. Emma descendió lentamente sobre él, sus pechos rozando su pecho mientras lo devoraba con la mirada. Sus labios hinchados, su respiración agitada y esa sonrisa satisfecha… era otra mujer. O quizás… por fin estaba revelando lo que siempre estuvo ahí, esperando a explotar.
—¿Y si seguimos en otro lado? —preguntó ella, deslizando los dedos por el a







