Capítulo 18.
Dos días después de la incursión en el despacho de Timothy, Liam seguía tenso. La evidencia de los negocios turbios de Harrington lo obligaba a avanzar, pero el secreto lo separaba de Eleanor. Se sentía entre la espada y la pared. Mantenía la fachada, pero sus interacciones eran más cortantes.
Esa tarde, Liam recibió una llamada telefónica en el garaje de la mansión, lejos de oídos indiscretos. Era la voz glacial del Emisario.
“Un contacto de Dublín se encuentra en la ciudad, O’Connell. Su nomb