Capítulo 16.
Una semana había transcurrido desde la fastuosa fiesta de anunciación. El regreso a la rutina en la mansión de Manhattan se sentía extrañamente vacío después de la intimidad forzada de la cabaña. Timothy y Lucille se habían reincorporado a sus vidas sociales, dejando a Eleanor y a Liam a su suerte, obligados a mantener la fachada en la habitación matrimonial.
Liam estaba más reservado que nunca, su mente visiblemente ocupada. Eleanor, luchaba con la admiración y su fuerza silenciosa chocaba con