Mundo ficciónIniciar sesiónFausto miró a Valentín y al montón de lobos que había en su comedor. No parecía muy contento de dejar a Valentín con aquel panorama, pero obedeció sus órdenes y se marchó de allí junto a los otros vampiros. Una bola peluda, la pequeña Sally, llegó trotando hasta el comedor y se frotó feliz contra el lomo de su hermano Ned. Pude sentir un suspiro satisfecho en Ned, aunque aún había cierta a







