Mundo ficciónIniciar sesiónMe desperté sobresaltada. Las pesadillas de aquella noche volvieron a mí. Otra vez. Jan seguía dormido a mi lado pero me apretó contra su pecho de forma instintiva mientras lanzaba un suave gruñido bajo, como si quisiera advertir a mis pesadillas que me dejaran en paz o se las verían con su lobo.
Sonreí al notar su cuerpo contra el mío, el olor de su piel, impregnado por el olor de mi propio cuerpo. Estar junto a él era la







