Mundo ficciónIniciar sesiónLas tres lobas miraron a Fausto con desconfianza y empezaron a gruñir por lo bajo, casi como una costumbre al encontrarse a un nuevo vampiro. Supongo que después de nuestro alocado rescate, al menos les habían dado un voto de confianza a Valentín y a Roman.
—¿Cómo está Luna? —le pregunté ignorando su ceja alzada y su mirada fija en las lobas. No me contestó, se giró en dirección a Valentín y







