Mundo ficciónIniciar sesiónRoger me aplasta con su cuerpo, su pierna izquierda se mete entre las mías para separarlas y su mano se apodera de mi seno derecho. Ya no puedo resistir la repulsión que me produce su cercanía así que, lo empujo con fuerza suficiente para que caiga al suelo y me siento a horcajadas sobre sus piernas, evitando tener contacto con el inmundo bulto que sobresale en su entrepierna.
—¿Ya ves? —sus manos van y vienen por mis muslos— Sabía que ese idiota de Seth no puede darte lo que necesita







