—Bien, ahora que la freaky su fue… podemos continuar —Robert se cruza de brazos y me observa con altivez.
Me pongo a buscar mi móvil que se ha extraviado entre las sábanas, haciendo caso omiso a la actitud que muestra. ¿Qué rayos sucede con las dos neuronas que rondan en su hueca cabeza? Melody ha confirmado que el tarado de Roger es el culpable de todo y yo sólo soy una de sus víctimas ¿Acaso no lo entiende? No, él lo sabe a la perfección, incluso me atrevo a asegurar que está al tanto de las