La noche se extendía con un brillo prometedor.
Después de la intensa confrontación con Liam y la emotiva reconciliación, Jade y Hywell necesitaban un respiro, un momento para reafirmar la burbuja que habían construido a su alrededor. Habían elegido un restaurante exclusivo en Beverly Hills, discreto, pero elegantemente iluminado, donde la clientela adinerada murmuraba en voz baja y la música de jazz creaba una atmósfera íntima. Era el lugar idóneo para una cita idónea.
Jade lucía un vestido de