La reunión fue eterna y aburrida para la joven que no podía dejar de mirar a la rubia que intervenía de vez en cuando y mantenía a todos tensos en la sala con sus preguntas directas y llenas de sarcasmo, sobre todo a Kian que contenía su furia. Mientras que Jeray parecía divertirle y le sonreía cada que tenía oportunidad.
Avery estaba segura que allí mismo iba a reventar. Sentía el cuerpo acalorado, pero no precisamente de placer. Se sentía tan molesta y lo reflejaba en su ceño fruncido y el co