El sonido de pasos me hace abrir nuevamente los ojos y levantarme de la cama, no quiero ni pensar en lo molesto que debe encontrarse Jenkins conmigo luego de lo de ayer, miro mis manos y recuerdo el dolor que sentí cuando tiró repetidas veces de la cadena para doblegarme. Mi labio inferior tiembla y todo mi cuerpo se tensa en el momento en que la cerradura de la puerta se gira y esta se abre por completo.
Steven Jenkins me observa desde el umbral llevando en mano una bandeja con otro sándwich i