DEREK
Luke intenta hablar con ella pero solo consigue ponerla más nerviosa, casi histérica. Reemplazo a mi amigo arrodillándose enfrente de la mujer y como muchas veces he hecho con mi madre, le empiezo a hablar en el tono más tranquilo que tengo, como si los gritos y disparos de fondo no fuesen más que el sonido de la televisión. Ella enfoca su mirada en la mía por un segundo y aprovecho eso para reforzar mis palabras.
— No vamos a lastimarla, queremos ayudar a Gabriel— Los ojos de la mujer, a