—Dulzura, pero si solo dije lo obvio, solo basta con verte —dice, haciendo un ademán con la mano para señalarme.
La rabia está en punto de ebullición del cual no hay retorno, puedo sentir como en cualquier momento voy salir disparada y lanzarme sobre él para arrancarle la cabeza. Mei dijo que lo investigaría, pero hasta ahora no ha encontrado nada, solo un tío viviendo en Chicago y otra poca familia más en Orlando. Sin embargo, el chico parece bastante interesado en joderme la vida y yo no me e