La finca se vestía de gala. Esa noche habría una cena formal organizada por doña Cecilia en honor a unos socios de Leonel. Los nombres importantes siempre eran una excusa para alardear, pero también una oportunidad perfecta para que la familia mostrara su "unidad" al mundo. Todo tenía que verse perfecto. Impecable.
María Elena nunca se sintió más fuera de lugar.
Su vestido azul oscuro, sencillo pero elegante, contrastaba con los brillos exagerados de las otras mujeres. Caminaba entre conversaci