La finca se transformó al caer la tarde. Faroles colgados entre los árboles, mesas vestidas con manteles blancos y copas que brillaban bajo la luz de las guirnaldas. El evento era una especie de cena de beneficencia organizada por Doña Mercedes, pero más que todo, era una excusa para mostrar el esplendor de su apellido.
María Elena había intentado no asistir, pero la insistencia de la señora fue imposible de evitar.
—Tú eres parte de esta familia mientras estés bajo este techo, ¿no es así? Ento