85. Bajo sus reglas
Roxana
Jamás pensé que iba a recorrer ese redondel de nuevo en tan poco tiempo, y aunque sabía que no me desharía de los Di Marco jamás, estaba segura de que mi visita no les hacía ni pizca de gracia y que esto no tenía que ver con nuestra relación, pero sí con nuestro futuro.
Los medios seguían apostados en su casa y agradecí el tino de Claudia al sugerir que me traería en su auto ecológico para desviar la atención. Y aunque tuve que agacharme y cubrirme con la manta de su perro, fue la mejor