86. Jaque al Rey
Alessandro
Vi a mi padre firmar los documentos con las manos temblorosas y, aunque una pizca de culpa me mordió, se desvaneció al recordar su sonrisa petulante la noche en que me echó de esta casa sin un euro.
Cuarenta años construyendo su imperio. Y ahora me lo entregaba todo. Se hundió en su silla como si fuera veinte años mayor y aproveché para girarme hacia Roxana.
—Quantum necesitará un CFO para la transición —le dije—. El puesto es tuyo, si lo quieres.
Mateo se acercó con una carpeta y