27. Conexión
Alessandro
Las últimas cinco horas habían sido un circo: mi padre gritando por teléfono sobre «el escándalo», que «controlara a Valentino», Deborah organizando otra reunión a pedido de Li Ann.
Necesitaba aire, espacio, cualquier cosa que no fuera mi oficina, donde Mateo no paraba de recordarme por qué poner más obstáculos para mantener a mi hermano en la cárcel sería una decisión estúpida.
El peso del día me aplastaba los hombros al conducir con las ventanillas abajo, mientras el aire fresco de