Lucya no pensaba retroceder y Vladimir no pensaba dejar que su novia y pronta esposa, viera el momento exacto en el que él mataría a Lev, pero para suerte de todos, Dima habló.
—No, claro que esto no está bien. —dijo el pelinegro interponiéndose entre su hermano y Lev.
—Lo vez, hasta Dima sabe que esto no está bien, por un demonio, si él pelea por ser el líder del clan, le daré mi apoyo. —las palabras de Lev no estaban de dichas a la ligera, eso en los oídos de Vladimir era traición, pero no fu