Mundo ficciónIniciar sesiónLos días se arrastraban en la aldea Yuu Nahual, cada uno una copia gris y hambrienta del anterior. El pozo les daba agua, pero el maíz no se reponía. Las raciones se habían reducido a un puñado de granos por persona al día. Los niños ya no corrían; se sentaban en silencio, sus ojos grandes y tristes en rostros demacrados. El collar de fuego de losKoo Yasiseguía ardiendo cada noche, un recordatorio consta







