Mundo ficciónIniciar sesiónLa procesión ascendió por la montaña en un silencio tenso. Ix-Kuk lideraba el camino, su espalda ancha y rígida. Detrás de él, Balam caminaba con una calma deliberada, flanqueado por dos guardias jaguar que lo observaban como si pudiera explotar en cualquier momento. Un séquito de los mejores guerreros de Ix-Kuk los seguía, sus rostros una mezcla de escepticismo y curiosidad morbosa.
Llegaron a







