La noticia del triple embarazo de la Emperatriz se propagó por los valles del norte y las llanuras conquistadas del oeste con la velocidad de un incendio forestal. Para los clanes menores, la revelación no solo fue un golpe a su moral, sino una declaración mística de que los cielos bendecían la unión de la Casa Auren y la manada pura. Las dudas se disiparon y los rumores de resistencia murieron antes de nacer.
En los aposentos privados, lejos de las miradas reverenciales de los gobernadores y l