La caída de un rey no siempre comienza con el estruendo de las catapultas o el choque de las espadas en las murallas; la mayoría de las veces, empieza con un susurro que se filtra por las rendijas de las puertas cerradas, pudriendo la lealtad desde sus cimientos. Para Gideon, el fin comenzó el día en que la primera caravana de comerciantes del sur regresó de los límites del norte con una noticia que parecía extraída de una leyenda mística: Vanya, la mujer a la que él había desterrado bajo el de