Encontré a Jess y a Alicia en nuestro café favorito, y en cuanto me senté, las dos me lanzaron miradas curiosas. Sabía perfectamente que estaban esperando novedades sobre la noche anterior, así que sonreí un poco avergonzada, intentando disimular la emoción que todavía me hacía ponerme roja.
— Entonces… ¿qué tal con Christian? — preguntó Jess, levantando una ceja y conteniendo una sonrisa maliciosa.
Puse los ojos en blanco, pero era imposible ocultar mi sonrisa.
— Pues… bien. — La miré, me mord