Ariel
Respiré hondo intentando calmarme, pero el corazón me latía con fuerza en el pecho. El ruido de la pelea retumbaba por toda la casa, y sabía exactamente de dónde venía.
Nicholas y Henry estaban discutiendo otra vez, y esta vez parecía mucho más serio que de costumbre. Miré a Olivia, asustada, encogida en un rincón sin saber qué hacer. Tenía que intervenir.
—¡Nicholas! ¡Henry! —grité, con la voz firme aunque la tensión me oprimía el pecho—. ¡Parad ya!
No me hicieron caso, pero entonces ent