Mundo ficciónIniciar sesiónY sin más, el tío Rossi nos deja allí, mirándonos consternados. Mamá viene y me abraza fuerte, igual que mi hermano. Incluso mis abuelos, junto al tío, me abrazan, y de pronto me siento vacío y aterrorizado ante la posibilidad de perder a mi Cielo. Es como si me hubieran arrancado el corazón. Escucho a papá que llama al tío Enzo, quien, por suerte, ya venía. Me observa, me da una palmada en la espalda y, sin decir na







