Mundo de ficçãoIniciar sessãoPapá y mamá intercambiaron miradas, comprendiéndose sin hablar, sin decirlo abiertamente. Y en ese intercambio parecía intensificarse el amor que llenaba su nueva vida.
—¿Y por eso viniste, mamá, por nosotros? —preguntó Guido emocionado. Mi hermano es más expresivo que yo.—Sí, hijo, vine por eso —se apresuró a decir mamá, acariciando el rostro de mi hermano arrodillado frente a ella






