Mundo ficciónIniciar sesiónEstoy frente a la universidad en un auto negro y he estado esperando más de dos horas, hasta que una esbelta joven desciende las escaleras corriendo, abre la puerta y se sube. Sin previo aviso, atrapa mi rostro y me besa con pasión, hasta que nos falta la respiración.
—¿Y eso por qué es? —pregunto sonriendo.—¿No te gustó? —responde Cecil, sonrojándose—. Es que me dio tremenda alegría asomar






