Mundo de ficçãoIniciar sessãoSin decir una palabra más, Gerónimo la llevó hacia la cama. La besó con todo el amor que tenía dentro, como si quisiera demostrarle sin palabras todo lo que ella significaba para él. Cada caricia, cada mirada, era una promesa, un pacto que no necesitaba letras ni ceremonias. Cristal se aferró a él de la misma manera, como si ambos pudieran perderse el uno en el otro y, al hacerlo, encontrar la única paz que el mundo les negaba.







