Mundo de ficçãoIniciar sessãoCristal lo vio con preocupación. La línea de tensión en el rostro de su esposo era tan visible que, por un momento, temió que Gerónimo estuviera rompiéndose por dentro. A pesar de los muros que él siempre levantaba, lo conocía lo suficiente como para saber cuándo estaba cargando demasiado.
—Lo sé, Cielo mío. Tanto Guido como yo estamos muy sorprendidos —confesó Gerónimo con un suspiro d






