Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de que su hermano se marchara, Gerónimo entra en la habitación donde ha depositado a Cristal. La observa en silencio durante un rato. Luego busca un paño para limpiarle el rostro de la pintura que lleva, y se maravilla aún más. Las mejillas sonrosadas de ella hacen un hermoso contraste con sus labios rojos. Ella se despierta y se lanza sobre él, lo abraza y lo besa.
—Mi esposo, hip… Mi esposo, ¿dónde esta






