Mundo ficciónIniciar sesiónGerónimo escuchó las palabras de su primo con el corazón apretado. Sabía que tenía razón, pero el miedo a perder a Cristal lo paralizaba. Con el teléfono aún en la mano, se frotó el rostro y suspiró con fuerza. Mientras tanto, Cristal, desde el baño, canturreaba feliz, ajena a las preocupaciones de su esposo. Si tan solo supiera que, en ese instante, Gerónimo estaba tomando una decisión que cambiar&iacu







