213. EL HIJO DE NADIE
Stavri observó cómo el doctor revisaba al pequeño, que respiraba con gran dificultad. Le aplicaba medicamentos y le colocaba oxígeno. El médico, con gesto grave, miró a la señora Stavri, quien no dejaba de preguntar qué le sucedía al niño, y le explicó que el pequeño padecía bronquitis asmática. Al parecer, llevaba días sin recibir su medicamento y había sido expuesto a temperaturas frías. También parecía que le habían estado administrando un sedante.
—Ya me parecía que no era normal que un n