Mundo de ficçãoIniciar sessãoSin dar más vueltas al tema, Yiorgo adopta un tono aún más serio y añade con firmeza:
—Hijo, yo también vine para hablar de la situación que tenemos con Eurípides.Maximiliano asiente, como si ya lo esperara. Se recarga ligeramente en el respaldo de su silla mientras entrelaza sus manos, mostrando que está listo para abordar el tema.—Sí, lo sé. Mis hombres me han informado que una gran mayor&iacu






