Mundo ficciónIniciar sesiónVicencio levantó la vista, con la mirada alerta y el cuerpo tensado por la preocupación. La cesta que Maximiliano sostenía parecía inofensiva a simple vista, pero la inquietud en su expresión no dejaba lugar a dudas de que algo no estaba bien. Se levantó rápidamente, acercándose a él con pasos decididos.
—Déjame ver —dijo Vicencio, tomando la carta de las manos de Maximiliano con cuidado.






