Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn la casa de Gabriel D’Alessi, Evelin se había levantado. Después de arreglar a los niños, esperaba pacientemente a que su esposo terminara una llamada telefónica. Tomó el periódico de la mesa y se puso a ojearlo sin prestarle mucha atención, cuando una foto saltó a su vista. Se quedó atónita ante lo que veía. Corrió al despacho, donde Gabriel estaba recogiendo sus cosas.
—¿Qu&e






