Mundo ficciónIniciar sesiónStavri observaba a su hija con sorpresa y orgullo. La transformación de Cristal a través de las pruebas y luchas recientes era innegable. La joven que había dejado su hogar inocente y despreocupada había regresado con una voluntad y determinación renovadas.
—¿Le diste dos cachetadas? ¡Ja, ja, ja! Eso es mi Cielo, tienes que defenderte. Ni ella ni nadie tiene el derecho de ofender a mi señora —rió Geró






