Mundo ficciónIniciar sesiónCristal, entonces, abre los ojos despacio, incorporándose para mirarlo directamente. En su mirada hay algo diferente, una urgencia que atraviesa cualquier intento de consuelo.
—No, Gerónimo, no ha pasado —afirma, llena de determinación—. Todavía hay cosas que debemos arreglar con urgencia, y vas a tener que ayudarme. O no sé si lo tendrán que hacer mis padres...Gerónimo siente un escalofrío recorri&eac






