Yelena
Izan aparcó el coche a un lado de la carretera y nos indicó que nos adentramos un poco en el bosque.Andamos un par de minutos y nos paramos en una especie de pequeño claro entre los árboles.
—Zack, campeón, tu madre y yo tenemos algo que contarte.
—¿Voy a tener un hermanito?.
—¡Nooo!— no me había dado cuenta de que había gritado hasta que vi los tres pares de ojos mirándome fijamente —.Cariño, no vas a tener un hermanito.
—No por ahora,pero quizás algún día— el rubio me guiñó un ojo