Yelena
Al despertar, en la casa todo eran risas y alegría.Zacky vino a nuestra habitación y después de darnos todos una muy necesaria ducha bajamos a desayunar.
Todo el mundo estaba feliz por la vuelta de nuestro pequeño y el ambiente no podía ser mejor.
Después del desayuno una doctora ya nos estaba esperando en el hospital para hacerme un reconocimiento.No pude dejar a Zacky en la casa, su secuestro estaba demasiado reciente y necesitaba tenerlo cerca todo el tiempo.
—Mami, ¿estás malita?