NATASHA
Esto que estaba teniendo con Alessio era único, demasiado precioso para ser real; sin embargo, lo era, y no quería que nunca acabara. Habíamos ido juntos a las carreras, pues era algo que él acostumbraba a hacer los sábados por la noche, yo le dije que tenía que trabajar, si no me iban a echar; pero Alessio saco ese lado presuntuoso suyo, y le advirtió a la nueva encargada que no se le ocurriera ni siquiera tocarme porque en verdad iba a conocerle.
Esos hombres daban mucho miedo, siempr