NATASHA
Alessio me sostenía con tanta firmeza contra su cuerpo, mientras me besaba. Su boca bajó hasta mi cuello y luego hasta mis pechos, un jadeó alto se me escapó de entre los labios.
—Ale… —musite, pero no hice nada por apartarlo.
Me senté arriba de su regazo con ayuda suya y comencé a menearme sobre su miembro erecto. Introdujo su mano por debajo de mi falda e hizo a un lado mi braga para tocar mi punto sensible.
Está vez gemí tan alto que si hubiera alguien aquí, claramente sabría qué est