Mundo ficciónIniciar sesiónEmma no había dormido.
No podía.Toda la noche había estado mirando la ventana del cuarto de huéspedes donde Sofía descansaba, temiendo que en cualquier momento alguien apareciera.La imagen del dibujo seguía clavada en su mente:
la mansión de tres ventanas, la máscara negra, el símbolo de La Trinidad.Y ahora sabían la verdad.
Sabían que el líder original —el hombre que






