Capítulo 111

La madrugada había caído sobre el castillo como un manto frío. Las velas iluminaban apenas los pasillos de piedra, y el aire olía a humedad y a tensión contenida. El contacto con el capitán Rodrigo Méndez había encendido una chispa de esperanza en el grupo, pero también había traído consigo una carga de miedo: si él estaba dispuesto a ayudarlos, entonces también estaba en peligro.

Emma y Alejandro caminaban juntos por el pasillo, sus manos entrelazadas. Él llevaba la mirada fija al frente, pero
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP