OLIVIA
Nos acercamos a la mesa del comedor con tranquilidad y los padres de Ivar ya estaban ahí sentados riendo entre ellos bajito y uno al lado del otro.
Eran actitudes que me sorprendian, porque lo “normal” es que el Alpha esté en la cabeza de la mesa y la pareja a su lado derecho, pero aquí ambos están en la cabecera, uno al lado del otro.
–Que bueno que bajaron –su madre nos sonrió–. Marie ya debe tener todo casi listo.
Le sonreí mientras Ivar sacaba la silla para mí y mi corazón revoloteé